Girona

El día después

  • David Mérida
  • Actualitzat:
  • Creat:

Hoy, no fue más que asomar la nariz por la empresa que los independentistas se vinieron arriba como leche hervida. Más que algarabía por los resultados, eso era una especie de catarsis de “mala leche” sin parangón.

El día después
El día después

Puedo llegar a entender esta euforia descongestiva, causa de los resultados obtenidos, pero, sería absurdo olvidar que la misma, pasará tan grácilmente a la historia como la que consiguió C’s tras una victoria tan histórica como curiosa, tras declarar anticipadamente al vencedor, vencido.

¿Podemos pensar que pueden volver a cometer el error de creer que tienen todo nuevamente reencausado, cayendo en análisis simples, parciales y acotados? Porque de ser así, ante la pregunta jocosamente absurda: “¿dónde está la mayoría silenciosa, eh eh?", la respuesta tristemente inteligente sería: “en el mismo lugar que está lo que vosotros consideráis como tot el poble de Catalunya”. Es decir, estancados en el mismo pozo de siempre.

No se que habrá pensado mucha gente en relación a lo que podía pasar el 21D, pero evidentemente lo que no deberíamos haber pensado es que habría una victoria aplastante por alguna de las dos partes. Podríamos haber tenido una “cierta ilusión” de que algo cambiaría (al menos es lo que como socialista hubiera deseado), pero el escenario no era simple. Las cosas estaban muy difíciles como para conseguir, en nuestro caso, que Iceta destacara rotundamente, ya que, como suele pasar, ante situaciones extremas, las soluciones se quedan en uno de los extremos. Y nosotros, nos guste o no reconocer, éramos un punto intermedio que intentaría sanar las llagas que todo este proceso generó, pero que a pocos interesaba.

Sabíamos, y los protagonistas también lo sabían, que ante un escenario de triunfo de los constitucionalistas, formar gobierno iba a ser una tarea tan complicada como querer hacer gárgaras boca abajo. Ahora bien, no nos equivoquemos, en el nuevo escenario no creo que la cosa haya mejorado mucho.

Resumamos a groso modo:

  • Los independentistas no necesitan a rabiar a los cupaires. Basta con que se abstengan para tirar para adelante.
  • Los constitucionalistas no suman mayoría ni con la gente de la Colau
  • Conclusión: tendremos un presidente independentista… ¿tendremos?

La verdad que la cosa no peca por simple. ERC ya dijo que espera que el “presidente” retorne de su exilio a recobrar el poder, pero esto no está muy claro. Por otra parte, también dijeron que la “unilateralidad” fue una cosa inventada por el estado, con lo cual, ahora… ¿dónde estamos? Ojo a la respuesta, porque los cupaires están atentos a ella. No sea que se les gire la olla y acaben haciendo oposición.

¿Y JxC? ¿por dónde tirará? porque con tantos juicios abiertos, no los veo muy por la labor de tirar unilateralmente para adelante con la supuesta república. Con lo cual, nos quedamos con 4 actores 150% republicanos y anticapitalistas, que dicen ser capaces de quemar el mismo infierno si hace falta y dos grandes bloques independentistas, que después de la última experiencia, no sé cómo piensan apretar las tuercas para obtener la república prometida. Y…  aún tenemos Rajoy para un tiempito más, que visto lo visto, les puede malquistar la vida por un rato más.

En medio de todo este jaleo, he percibido un ánimo de desasosiego entre mis compañeros socialistas. Como aquel que no aprobó el examen. Pero si de analizar se trata, creo que tras el panorama expuesto y aún de haberse obtenido los resultados que anhelábamos, creo que hoy igualmente tendríamos el agobio del escenario irresuelto. Por tanto, espero que sepamos encontrar en la resiliencia el motor que nos mueva en esta nueva etapa, ya que el trabajo no ha acabado. Todo lo contrario, recién comienza.

Y al final de todo, una Catalunya dividida que tardará mucho tiempo en rehacerse. En la cual, el tiempo (que no sé si todo lo cura) será nefasto no para la salud de este proceso, sino para los ciudadanos comunes que tiene la cruda realidad que golpea: la economía, el paro, la salud, la educación, los hijos, etc etc, etc. y que aún no han encontrado respuesta ni en la nueva  república, ni en la vieja autonomía.

Paraules clau: